¿Quién soy yo?
¿Quién soy yo?
Esta es la pregunta precisa que nos puede demostrar lo opuesta que es la vida
en general. Puede ser una pregunta muy simple, pero también puede convertirse
en una verdadera incógnita muy difícil de contestar. Esto va más allá de lo que
podemos ver, de lo que podemos sentir. Esta pregunta nos lleva a pensar en los
propósitos, metas, vida y experiencia. Nos invita a pensar en cosas más
profundas que lo que podemos tocar o mirar. Si me preguntan, soy Estefanía Peralta.
Pero detrás de esas dos palabras hay mucho más que un simple nombre, hay una
historia que muestra toda una vida llena de experiencias y vivencias. Muchos
dirán: “si solo tienes 18 años, ¡aún no has vivido!” Pero nadie puede conocer
lo que soy, lo que llevo detrás de la piel que muestro, de las miradas que
ofrezco y de las sonrisas que brindo. ¿Qué quién soy? Lo diré de una manera
breve para comenzar, soy una especie de caja. Si abren esta caja, encontrarán
personas, amigos, mascotas, recuerdos, experiencias, lágrimas, risas, juegos,
emociones, triunfos, objetivos, historias. ¿Se han dado cuenta? Entre las cosas
que lleva esta caja nunca mencioné cosas materiales, ni ropa, ni autos, ni
casas, ni lujos. Puede ser porque no los tenga, pero también es porque este
tipo de artículos no definen quienes somos, sino tan solo definen lo que
tenemos en este mundo en el que habitamos por ahora. A lo largo de este
escrito, les comentaré un poco sobre las cosas que posee esta caja y las cuales
pienso que definen quién soy yo; no obstante, puede que esté equivocada, puede
que estas cosas no me definan en realidad, pero para eso estamos viviendo y
aprendiendo cada día, para ser mejores y desarrollarnos como personas. “Buda
dijo que, si uno queda atrapado en una idea creyendo que es “cierta”, pierde la
oportunidad de conocer la verdad” (Thich Nhat Hanh).
No es la primera
vez que analizo quién soy, pero si es la primera vez que lo hago de manera
profunda. Cuando era pequeña decía: “soy una niña, un poco alta, cabello largo
y desordenado, con sentimientos nobles y puros”. Pero me he dado cuenta que lo
que soy es mucho más que eso, no depende solo del sexo, el género o las
características físicas, sino de todo aquello que nos compone, todo aquello que
nos va formando y no me refiero a células y tejidos, sino a historias y
experiencias. Sin embargo, lo que soy hoy, puede cambiar para mañana. Si me
comparo con una caja, en ella podrán encontrar un millón de cosas dentro, desde
triunfos y orgullos, hasta grandes errores. También encontrarán personas, los
más importantes: mis padres. Hace un tiempo ellos emprendieron un corto viaje,
en mis adentros estuve feliz porque sentía que podía experimentar la vida sin
todos sus cuidados. No pasó ni un día de su partida y me encontré sola, triste
y llorando en mi habitación, sin “razón alguna”, según yo. Conforme pasaron los
días me di cuenta de la gran dependencia que ellos representan en mi vida. A
pesar de la compañía de mis hermanos y amigos, yo me sentía sola, les
necesitaba, necesitaba que me pregunten cada noche cómo me fue en la
universidad, necesitaba que alguien me escuche de la manera que ellos lo hacen.
En ese momento entendí que mis padres son una pieza fundamental del
rompecabezas de mi vida, de esas piezas que ayudan a entender como encajar las
demás. Ellos están definitivamente dentro de mi caja. También está mi pareja, quien
fue la única persona que logró en ese tiempo de ausencia de mis padres sacar
sonrisas desde el corazón; por ello, también se encuentra en mi caja especial.
Historias hay un montón, historias que definen los recuerdos más profundos que
han cambiado mi vida. Son estas las que me han enseñado y me han dado
experiencia, las que hacen que hoy sea quién soy y actúe de la manera en la que
lo hago. Sin todo este conjunto de textos dentro de mi caja, yo no sería nada, sería
como un bote vacío, sin conocimiento, sin aventuras, sin emociones. En estos
textos también están mis metas y mis sueños, recuerdo mucho cuando mi principal
objetivo era mantener orgullosos a mis padres. Creo haberlo logrado, a pesar de
mi carácter, siempre hice todo lo que ellos querían que haga, estudie
intentando llegar alto, procurando ser la mejor. Poco a poco mis sueños
cambiaron, o, mejor dicho, aumentaron. Ya no sólo se basaban en dar orgullo a
mis padres, sino en sentirme yo orgullosa de mí misma y en encontrar la felicidad.
Como todo ser imperfecto, busqué la felicidad fuera, en mi entorno, en mi
exterior. Un día, mi padre me hizo leer un texto de un libro, era aquella
historia que nos dice que la gente vive buscando la felicidad fuera y no logra
encontrarla. Esta misma historia nos hace reflexionar, nos dice que las
personas no encuentran la felicidad entorno a ellas porque simplemente la
felicidad está en su interior, dentro de nosotros; y esta es la razón por la
que solo aquellos que procuran conocerse a sí mismos pueden hallarla. Desde ese
día me hacía la pregunta: quién soy y por qué estoy aquí. Esta experiencia,
también está en el conjunto de historias de mi caja.
La vida es una cuestión de
nervios, de fibras y de células lentamente elaboradas en las que el pensamiento
se esconde y la pasión tiene sus sueños. Quizás te imaginas que estás a salvo y que eres fuerte. Pero un cambio
casual de color en una habitación o en el color del cielo matutino, un
determinado perfume que te gustó en una ocasión y que te trae recuerdos
sutiles, un verso de un poema olvidado con el que tropiezas de nuevo, una
cadencia de una composición musical que has dejado de tocar, pueden cambiarte. Te aseguro, Dorian, que la vida depende de
cosas como ésas. (Wilde, 2010)
Como podrán ver,
no soy muy diferente a una persona normal, sin embargo, me considero única,
porque cada persona representa una caja diferente. No existen dos cajas
iguales: ninguna persona puede tener exactamente una misma historia y
aprendizaje que otra. Puede que sea parecida, pero no será la misma. Esta
interrogante de ¿quién soy? nos invita a conocernos, a querer saber más de lo
que buscamos y lo que hemos aprendido en esta vida. Por ahora considero que
este texto describe quien pienso que soy, mi personalidad, mi cultura, mi
identidad, mis pensamientos y vivencias. Describe una gran parte de lo que
llevo en mi caja, no lo escribo todo porque llevaría tal vez unos 18 años
contarlo.
A pesar de haber
dicho mucho, siento que no he dicho nada. La interrogante es tan grande e
importante que todos deberíamos hacérnosla. Para descubrir quiénes somos de una
manera profunda debemos predisponernos a aprender y aceptar, pues solo el
aprendizaje nos lleva indagar respuestas a preguntas como estas y la aceptación
nos hace sincerarnos con nosotros mismos, ya que solo la verdad nos puede
llevar a conocernos. Somos seres que están en constante cambio y
transformación, eso debemos entender y, sobre todo, aprender a conocer los
cambios que experimentamos, cómo estos afectan nuestra esencia y nuestra vida.
Tal vez nunca podamos responder a ¿quién soy yo? de una manera correcta, pero
al menos estaremos en busca de las respuestas. Esta pregunta engloba y se
complementa con otras que en el tiempo que he llevado analizando mi vida y mis
acciones tampoco he podido responder: ¿de dónde vengo? ¿qué hago aquí? ¿quién
me creó? ¿de verdad existo? Son muchas dudas, buscar la respuesta está en
nosotros, a lo largo del camino de la vida.

Imagen tomada de: https://lamiradadelislott.wordpress.com
Bibliografía:
Wilde, O. (2010). El retrato de Dorian Gray.
Madrid: Austral.
Reflexión 1

Imagen tomada de: https://www.senorcool.com/art/kuzen-saha/diez-toros-del-zen
En la historia del Budismo Zen, el Campesino y el Buey, ¿Qué representa para ti el buey en Estado Salvaje?
Para mí, el buey en estado salvaje representa nuestro yo imperfecto, que debe ser conocido, domado y mejorado, aquel yo que ha sobrevivido debido a lo natural que lo ha creado, sin sabiduría ni objetivos.
¿Cuáles son tus herramientas para domar a ese buey?
Mis herramientas para domar ese buey serían el conocimiento, la paciencia, la perseverancia y la aceptación. El conocimiento para saber el estado inicial en el que se encuentra el buey. La paciencia para no caer en la desesperación, pues domar al buey será un proceso cuyo tiempo dependerá de cuánto conozcamos y sepamos dominar al buey. La perseverancia para no declinar, para cumplir con el objetivo independientemente del tiempo o de la dificultad que el camino represente. Finalmente, la aceptación, pues si el buey representa un yo imperfecto, debemos aceptar que habrá cosas que no las podemos cambiar en su totalidad, tan solo las podemos mejorar.
¿Qué crees que significa la imagen 8 de esta historia?
Creo que imagen 8 hace referencia a nuestro encuentro y fusión con lo que somos. Ese encuentro que nos proporciona un estado de equilibrio y de aceptación. Es un círculo, un solo círculo donde se encontró el campesino y el buey, y en mi interpretación de la historia, donde se llegó a conocer y domar plenamente a nuestro yo interior.
Imagen tomada de: https://4grandesverdades.wordpress.com
Diario de Viaje: El Viaje del Héroe
Etapa 1: Mundo ordinario y tú como heroína o héroe
1. Realiza una breve descripción de ti como héroe o heroína, así como de tu mundo ordinario. El mundo ordinario es nuestra zona de confort, nuestra rutina, el espacio que nos brinda seguridad.
Me imagino ser una heroína con capa, pero con una capa transparente. Una que yo sepa que existe y que la debo llevar siempre; pero, que las demás personas no la puedan ver ni puedan observar el peso que provoca en mí. Al hablar de esta capa me refiero a los problemas sociales que tenemos en nuestro mundo real, es por eso que la capa me pesa, y pesa mucho. Si fuera una heroína, este sería mi objetivo y mi lucha, erradicar la pobreza, pero también la tristeza. Buscara un mundo en el que las personas, al caminar, ofrezcan un saludo y una sonrisa a los demás. La sonrisa sería mi marca personal, porque siento que una sonrisa puede cambiarnos a todos.
Respecto al mundo ordinario, es como lo veo. Vivo con mis padres, ellos me cuidan y me protegen, con ellos siento paz porque su apoyo es incondicional. Soy una chica común, una universitaria cuyo objetivo principal por ahora y su visión a futuro es graduarse, tener un trabajo, formar su propia familia. Pero más allá de eso me doy cuenta que mi mundo ordinario conlleva un aspecto muy importante: esa chica busca ser feliz. Sobre todo, esto mencionado al último; me doy cuenta que si estudio y persigo mis sueños es porque eso me hace feliz, y si me preocupo por los demás es porque la paz de mi entorno también influye en mi felicidad. En mi mundo ordinario soy una chica queriendo cambiar el mundo, pero aun pensando en cómo hacerlo.
2. Describe tus cualidades de héroe o heroína (si quieres puedes hacer un gráfico de ti como heroína o héroe): Si bien cuando escuchamos la palabra héroe o heroína pensamos en súper poderosos personajes con capa y poderes que los convierten en casi invencibles, estamos más bien hablando de aquellas pequeñas acciones cotidianas que nos hacen extraordinarios. Es desde esta perspectiva, que vemos que el héroe y la heroína son hijos del amor, y valientes guerreros y guerreras que lo cultivan y defienden cada día.
Mis cualidades son la humildad, la sinceridad y la alegría. Siento que esto me harían una gran persona y una buena heroína. La humildad para siempre recordar de dónde vengo y mi posición en este mundo: ni arriba ni abajo, sino al lado de las demás personas. La sinceridad porque la verdad debe siempre ser dicha y debe manifestarse de forma clara, aunque pueda pesar o doler, la verdad nos lleva por un camino de confianza hacia los demás. Finalmente, la alegría, pues como dije en mi descripción inicial, mi marca personal de heroína sería una sonrisa. La felicidad puede mover montañas, hablando metafóricamente. Una sonrisa nos puede cambiar el día, si estamos alegres, contagiamos este sentimiento y sensación a los demás. Un mundo feliz es un mundo sano y lleno de amor.

Desde pequeña, siempre supe que una sonrisa lo puede cambiar todo. Yo estoy a la derecha.
3.¿Qué falta como héroe o heroína para completar tu historia?
Sabiduría. La sabiduría es muy importante pues nos permite comprender situaciones que van más allá de lo ordinario y habitual, nos hace practicar la empatía y adentrarnos en un mundo “entre líneas”. La sabiduría puede ser desarrollada o entregada por un mentor. Eso es lo que faltaría para completar mi historia, el desarrollo del héroe que deseo ser.
4. Realiza una lista de las cosas, personas y sentimientos que no quisieras perder en tu mundo ordinario.
En mi mundo ordinario no quisiera perder a mi familia cercana: mis padres, mis hermanos, mis cuñados y mi pequeño sobrino. Tampoco a mi pareja. En general, siento que estas diez personas son las que me mantienen en pie y cada día pueden hacerme feliz. Respecto a lo material, siento que nada es tan importante como para desear de corazón no perderlo, lo material pasa, cambia y desaparece. En cuanto a sentimientos, no quiero perder la felicidad y la alegría; aunque por un lado pienso y es un poco difícil decidir si en verdad quiero perder la tristeza, el miedo y el dolor, pues son estos sentimientos los que nos hacen valorar la felicidad. En cuanto a sentimientos, no estoy segura de cuáles representan mi vida, y me hacen valorar el estar aquí.

Mi familia, mi todo.
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